martes, 10 de mayo de 2011

Corazón de guerrero, alma de comediante e inteligencia sobrenatural.

Asesinaron la risa, fusilaron la verdad, nos arrebataron el valor… se nos llevaron a Garzón.



Jamás un pueblo se había sentido tan identificado y tan penetrado por la cruel realidad que azotaba con total desprecio y poder cada uno de los corazones que creían en un futuro cambio. Una realidad que como Colombianos nos hemos empeñado en vivir desde hace 200 años, la diferencia radicaba en que en estas circunstancias existía un toque de humor, un poco de carisma y sagacidad que hacía ver en las nubes de la corrupción diaria, un suspiro de esperanza,  un aire de cambio, una melodía no exactamente de paz pero si de ansias por construir la nueva revolución, un espacio de alivio y reflexión que conseguía difundirse con facilidad por las mentes de los Colombianos.

Un mensaje contundente, una sonrisa radical, un pensamiento liberal (pero  verdadero liberal), personaje excepcional, un personaje sincero y sutil, un hombre razonable y crítico. Un subversivo como lo llamarían los de derecha, una “piedrita en el zapato” (aunque yo diría piedrota!) como lo llamaría a espaldas ese gobierno que cobardemente acabo con su historia y a nosotros, nos arrebato la ilusión.

Ese era Jaime, nuestro querido Jaime Garzón. Nunca le faltaron razones y mucho menos voluntad y vehemencia para decirnos la verdad en la cara. Para refutarnos nuestra pérdida de identidad cultural y nuestra falta de nacionalismo o patriotismo (llámenlo como quieran).

Buen visionario, “se adelanto a la historia, pero lo condenaron a no vivirla”, siempre supo hacer sus movidas, sabía cómo reprochar la falsedad, como hacer quedar mal al que tenía que quedar mal.

Para mi asombro y lo digo porque hasta hace pocos años me entere, él participó y fue integrante  de una red de colaboradores urbanos del ELN y sin embargo creía plenamente en que la solución a la violencia no estaba en coger un arma y “darnos bala entre todos” (También por dicha razón se retiró), sino porque como bien dicen “las palabras matan más gente que las mismas espadas”

Jaime Garzón, un Colombiano capaz y decidido que intentó sacarnos de la fosa común en la que nos hemos acostumbrado a vivir, ese que intentó abrirnos los ojos del alma para hacernos entender el verdadero problema y conflicto de nuestro país.
Yo tenía apenas seis años cuando él dejo de existir con el cuerpo, pero hoy, 12 años después, sé que aunque su muerte sigue impune por la “impecable labor de la autoridad” su labor y legado siguen incólumes en la mente de muchos que decidieron sobrepasar las barreras de la opresión, del silencio y del conformismo.
Nunca olvidaremos aquel héroe, porque merece llamarse así, que con sus palabras nos sacaba de la burbuja de… no lo llamare de cristal porque con este gobierno es imposible ver las cosas tan claras, pero sí de esa grandísima burbuja de humo y oscurantismo en la que nos encontrábamos sumidos.




Me pregunto; ¿Cómo sería la vida ahora si él estuviera presente? Seguro nada sería igual... por lo menos no con ese toque de humor ácido que siempre supo agradarnos. Cuánta cólera e impotencia se siente al percibir que allí estaba un excelente líder, que allí la gente había depositado confianza, seguridad, sueños, respeto y demás y que asimismo como sucedió con Gaitán y muchos más, solucionaron “el problema” como siempre solucionan todo aquí en Colombia, a las malas: " o se calla, o se muere"


Concluyo expresando el gran orgullo de muchos ( y de paso manifiesto el mío) por haberlo tenido como compañero universitario de la "Nacho" y porque siempre supo inculcarnos  el valor de ser un hombre humilde y no un “burguesito” al que importaba un “zapato” la realidad.  Es cierto que “la muerte de Garzón les hizo ver a los colombianos que por primera vez el conflicto armado había tocado algo sagrado y tabú: el humor y la verdad” Todo al final fue un juego, como alguna vez lo dijiste querido Garzón. Gracias por tan inmenso e incomparable legado que  que nos has tatuado, por las sonrisas infinitas que lograste sacarnos, más aún....por las lágrimas que tu partida logró arrebatarnos y por demostrarnos que fuiste y serás siempre un ser humano con corazón de guerrero, alma de comediante e inteligencia sobrenatural. 





sábado, 7 de mayo de 2011

NO SABES, CUÁNTO NECESITO DE TI...


Con la vista atrás recuerdo lo que significabas en mi vida; Nada.
Tú estabas lejos de mí, y yo aun más de ti, tú allá, yo aquí.
Y no sé cómo explicarte, ni siquiera sé si pueda hablarte
Es increíble sentirte tan cerca pero al tiempo que estés tan distante.
¿Y sabes?, bueno, creo que lo sabes…
Miro tus ojos y siento que el cielo se abre para mí
Porque tu mirada es calma, tu mirada es paz, tu mirada me estremece, me hace volar.
Nunca había sentido tal cosa
Y explicártelo es más difícil que sentirlo.
La cobardía no me deja, se apodera de mí
Y me siento inútil, me siento impotente
No soy capaz, y creo que jamás lo seré
Mis labios no se atreven a confesarte la verdad 
porque  mi alma se rehúsa a aceptarte en mi vida.
Tal vez sea lo mejor. Al menos mi alma no tiene corazón para
Sentir lo que siento yo por ti.
No te sueño, ni te anhelo…
No te hablo, me da miedo
Miedo de engancharme a tu sonrisa
Esa sonrisa que me da vida
Tu sonrisa que es fuerza y que me inspira.
No espero que algún día vengas a mí,
Porque yo nunca soñé en quererte, nunca soñé contigo.
Creía imposible encontrar la perfección en un solo lugar, tu corazón.
Por eso jamás imagine necesitarte, nunca soñé en vivir así.
Necesito de ti, aunque no lo creas, necesito de ti.

Necesito que sigas haciéndome sentir así.
Necesito tu silencio,
Tu mirada aunque no mires mis ojos
Tus palabras aunque no sean para mí.
Tus palabras, esas que tanto me llenaban
No importa que algún día no sean para mí.
Necesito no ser importante para ti
Porque aunque no me digas nada tu existencia completa mi existir.
Y no es una tortura pensarte,  porque aun disfruto sonreír.
Cada vez que recuerdo que te conozco y que haces parte de mi vida
No solo mis labios sonríen sino también esa parte insensible del corazón
Que solo tú logras mover y convencer.
Debería olvidarme de ti, pensarte aunque sea un poco menos

Pero no puedo hacerlo por el simple hecho que me gusta ser feliz.
Porque aunque no esté a tu lado me haces sonreír, pensar en ti me eleva, pensar en ti me da fuerzas, Pensar en ti es sentir la alegría de estar vivo, es sentir que el corazón late con más fuerza es sentir que quiere salir corriendo para gritar a los cuatro vientos que eres una razón para vivir.
Pensar en ti me inspira, me hace soñar, me hace llorar porque creó que los seres sensibles aún lloran de felicidad. Es maravilloso pensarte porque aunque estas allá y yo acá, tan lejos de ti, te importo y tú me importas a mí.

Te quiero porque no me lo demuestras
Porque eres tan diferente que me haces sentir diferente.
Porque no lloras conmigo, porque no te atraviesas en mi vida
Porque dejas que el tiempo fluya  y que  nada tenga prisa
Porque logras atraparme en esa cálida indiferencia
Porque eres tan brillante que sabes hacer la diferencia.
Te quiero porque me dejas descubrirte
Porque no te muestras ni te lanzas a la vida
Porque mi objetivo es conocerte y en silencio,
Poco a poco, te conozco.
Te quiero porque no sé si me quieres.
Y es aquí donde está lo más hermoso.
Ese factor sorpresa que se interpone en el camino
Que a veces se inclina hacia el lado tuyo y hay veces hacia el mío.
Cómo logras hacer vibrar mis sentidos,
Cómo puedes hacer que mi interior se estremezca
Sin hablarme al oído…
Cómo haces para que mi alma entienda la tuya
Y te escuche en el silencio, en la oscuridad, en la penumbra.
Compartimos tantos gustos pero me parezco más a ti que tu a mí.
Porque eres tu quien me enseña a vivir, eres tu quien otorga ese toque
Ese sentido, esa dirección al camino que construí.

Y te comparo, perdóname, tal vez eso sea malo.
Pero cuando lo hago, llego siempre a la misma conclusión.
Jamás nadie podrá igualarte.
Jamás….jamás.
Por lo menos en mi vida, por lo menos de aquí a que mi corazón deje de latir
Y mis ojos dejen de ver brillar la luz del sol.
 Nadie igualará tanta excelencia, porque
Con tus manos a distancia encuentro soporte, y tus brazos de  ángel me envuelven en un celaje de abrigo inaudito.
Tu mirada, ¡que mirada!, se robó mis pensamientos, y me trasladó a un estado de verano eterno.  Pero hay una cosa que me realmente me dominó y lo sigue haciendo: tu pensamiento.
Necesito aprender siempre de ti. Necesito empaparme de ti, de tu sabiduría, de tu inteligencia, de tu humildad. De tu manera de ver la vida, de esa sonrisa que siempre sabes conceder, de tu disponibilidad para hacerte cada vez mas importante, porque tu alma te hace importante.
Ciertamente, necesito de ti. No sé si necesite olvidarte, o si tal vez deba empeñarme en recordarte para hacer más amena mi vida, no sé si necesite un reposo por estarte añorando de esta manera, no sé si debería inventar un sentimiento para envolver lo que siento por ti.
Pero bueno, no sé si sabes cuánto necesito de ti….


                                                                                                                                                                         Jezsi Gc