¿QUIERES
QUITARME LA ROPA?
Quitarme la ropa... ¿Quieres quitarme la ropa?
Dices que quieres verme desnudo. ¿Realmente es lo que deseas?
Adelante, hazlo. Quítala toda, si puedes.
Hazlo con tranquilidad, con la tranquilidad que te da el saber que eso de desnudarme, de desnudarte, es más fácil que mantenerte acá. Más elemental que mantener tu alma sólo acá, con migo, que sólo compartirme tu alma mientras yo te entrego gota a gota la mía.
No dejes una sola prenda sobre mi cuerpo, porque eso es más sencillo que decir NO cuando tu cuerpo, tus ganas, tu emoción, tu instinto se mueren por decir que SI.
Vamos! Demuéstrame toda la pasión, todo lo que al parecer te fascino, y despójame de lo que llevo puesto, esa misma pasión y la misma dulce fascinación que sientes al quitarle cualquier cosa a cualquier alguien que te encuentras en cualquier donde.
Dime que me amas mientras te desnudas y me desnudas, y piénsalo cada vez que te desnudas mientras desnudas a alguien más, ese alguien que también piensa que le amas, porque así se lo dices, porque eres capaz de repetirle esa miserable palabra a cualquiera que te da por amar cuando sientes aburrimiento de amarme a mí.
Pregúntame si me gustas tanto como yo te gusto a ti, pretendiendo que realmente me gustes porque sólo eres capaz de quitarme la ropa del cuerpo, pero se te queda muy lejos poder desnudarme el alma; pretendiéndolo aunque para ti sea más fácil entregarle tu cuerpo al primero que te dice que le gustas, aunque hayas sido tú la primera persona a quien entregué mi alma.
¿Aun quieres quitarme la ropa?
Adelante, hazlo. Quítala toda, si puedes. Porque es lo único que estoy convencido puedes hacer. Quítala toda, si puedes. Porque aunque sea lo único que sepas hacer, dudo bastante que lo hagas bien, sencillamente porque no lo haces con la dulzura y ese indudable sabor a ambrosía que da la exclusividad.
Quítala toda, si puedes. Igual, nunca quisiste verme realmente desnudo, igual no me gustas... ya no me gustas, sólo me atraes, como cualquiera a los que les atraes, como cualquiera de quienes me atraen a mí. Igual, también ya me aburrí de amarte a ti.
Dices que quieres verme desnudo. ¿Realmente es lo que deseas?
Adelante, hazlo. Quítala toda, si puedes.
Hazlo con tranquilidad, con la tranquilidad que te da el saber que eso de desnudarme, de desnudarte, es más fácil que mantenerte acá. Más elemental que mantener tu alma sólo acá, con migo, que sólo compartirme tu alma mientras yo te entrego gota a gota la mía.
No dejes una sola prenda sobre mi cuerpo, porque eso es más sencillo que decir NO cuando tu cuerpo, tus ganas, tu emoción, tu instinto se mueren por decir que SI.
Vamos! Demuéstrame toda la pasión, todo lo que al parecer te fascino, y despójame de lo que llevo puesto, esa misma pasión y la misma dulce fascinación que sientes al quitarle cualquier cosa a cualquier alguien que te encuentras en cualquier donde.
Dime que me amas mientras te desnudas y me desnudas, y piénsalo cada vez que te desnudas mientras desnudas a alguien más, ese alguien que también piensa que le amas, porque así se lo dices, porque eres capaz de repetirle esa miserable palabra a cualquiera que te da por amar cuando sientes aburrimiento de amarme a mí.
Pregúntame si me gustas tanto como yo te gusto a ti, pretendiendo que realmente me gustes porque sólo eres capaz de quitarme la ropa del cuerpo, pero se te queda muy lejos poder desnudarme el alma; pretendiéndolo aunque para ti sea más fácil entregarle tu cuerpo al primero que te dice que le gustas, aunque hayas sido tú la primera persona a quien entregué mi alma.
¿Aun quieres quitarme la ropa?
Adelante, hazlo. Quítala toda, si puedes. Porque es lo único que estoy convencido puedes hacer. Quítala toda, si puedes. Porque aunque sea lo único que sepas hacer, dudo bastante que lo hagas bien, sencillamente porque no lo haces con la dulzura y ese indudable sabor a ambrosía que da la exclusividad.
Quítala toda, si puedes. Igual, nunca quisiste verme realmente desnudo, igual no me gustas... ya no me gustas, sólo me atraes, como cualquiera a los que les atraes, como cualquiera de quienes me atraen a mí. Igual, también ya me aburrí de amarte a ti.






