- Señor... ¿usted está loco? -
- Pues, he aprendido a sonreír cuando debería llorar. A llorar cuando la alegría me rebosa y no me cabe en el pecho. A gritar cuando debería guardar silencio y a estar solo cuando me haría bien un poco de compañía. Pero no, no señor. Creo que no es estar loco, creo que más bien estoy vivo.
-Señor... ¿me enseña a ser loco?-

No hay comentarios:
Publicar un comentario